Sapo de espuelas / Gripau d'esperons (Pelobates cultripes)

 

Descripción

 

El sapo de espuelas es un anfibio anuro de mediano tamaño (de hasta más de 110 mm) con piel lisa, cuerpo rechoncho y ojos muy prominentes. Presenta la cabeza muy ancha y el cráneo endurecido. Los ojos son muy grandes, la pupila es vertical, con iris plateado u oscuro. El tímpano no es visible. La coloración es muy variable, desde blanquecina hasta amarillenta, usualmente con manchas oscuras formando patrones jaspeados. El vientre es siempre de tonos blanquecinos sin apenas manchas. Las patas traseras presentan membranas interdigitales muy desarrolladas. El rasgo característico que da nombre a la especie es la presencia de un tubérculo metatarsiano hipertrofiado y transformado en una especie de uña negra endurecida, o espuela, que utiliza para cavar en la tierra. Los machos son de tamaño menor en promedio y no presentan sacos bucales ni callosidades en los dedos, pero pueden diferenciarse por la presencia de una glándula prominente en el antebrazo.

 

Las larvas de esta especie alcanzan un gran tamaño, de hasta 120 mm, lo que las convierte en las larvas de anuro que pueden alcanzar mayor talla en la Península Ibérica. Tienen un aspecto rechoncho y robusto, con la cola acabada en punta y de cresta alta. Presentan el espiráculo en posición dorsal, los ojos muy separados y un pico córneo muy desarrollado.

 

 

 

    Adulto. Requena-Utiel (Valencia).

 

      Adulto. Marina Baixa (Alicante).

        Macho adulto. Requena-Utiel (Valencia).

 

Adulto. L'Horta Sud (Valencia).


 

Ecología

 

 

Es una especie eminentemente nocturna, que frecuentemente limita su actividad a noches húmedas o lluviosas. El resto del tiempo, el sapo de espuelas permanece enterrado a varias decenas de centímetros del suelo, utilizando para ello las espuelas de sus extremidades posteriores, mientras que para desenterrarse emplea su endurecida cabeza como pala. Por esta razón, este anfibio prefiere sustratos arenosos o sueltos, donde puede excavar fácilmente de forma vertical. Tienen un ciclo de vida con oscilaciones anuales muy abruptas: tras meses de inactividad, los adultos emergen súbitamente cuando se dan las condiciones meteorológicas apropiadas para la reproducción, dando lugar a explosiones demográficas de renacuajos, de los cuales solo una pequeña proporción sobrevivirá y pasará desapercibida hasta la siguiente estación reproductora.

 

Los adultos de sapo de espuelas tienen una dieta muy variada, desde pequeños invertebrados hasta gasterópodos o incluso otros anfibios pequeños. Sin embargo, se alimentan mayoritariamente de insectos, por lo que pueden ser grandes aliados en el control de plagas. Para cazar, suelen situarse en terrenos despejados que les otorguen la suficiente visibilidad de su entorno, en una típica postura erguida para localizar a las presas. En cuanto a los renacuajos, aunque su alimentación es principalmente herbívora, también pueden depredar sobre macroinvertebrados o practicar canibalismo. Adultos y renacuajos pueden ser depredados por culebras de agua, mustélidos o aves acuáticas cazadoras. Cuando son atrapados, los adultos pueden emitir un potente maullido con la boca abierta para disuadir al depredador.

 

Su fecha de reproducción es muy variable entre poblaciones aunque en ecosistemas acuáticos temporales (que se secan al menos una vez al año), esta reproducción suele estar ligada a las precipitaciones y a la longitud del hidroperiodo (tiempo con agua). Por estas razones, la reproducción suele tener lugar en primavera o en otoño. Tanto los machos como las hembras pueden hacer llamadas bajo el agua, que suenan como un cloqueo de gallina. Tras un amplexus inguinal, que muchas veces se produce bajo el agua, cada hembra deposita hasta varios miles de huevos en forma de gruesos cordones con varios huevos de diámetro, que eclosionan en unos 10 días. Los renacuajos permanecerán en el agua hasta la metamorfosis, tras unos tres meses o más.

 

     Adulto en celo en el agua. Requena-Utiel (Valencia)

Ejemplar metamórfico. Requena-Utiel (Valencia).

 


                                                               Adulto en posición de caza. L'Horta Sud (Valencia).

 

Distribución, hábitat y amenazas

 

Es una especie distribuida por casi toda la Península Ibérica y sur de Francia, aunque no homogéneamente repartida. Aunque se trata de una especie mediterránea y, como tal, adaptada al calor y sequedad estival, aparece de forma mucho más frecuente y abundante en la mitad occidental de la Península, donde se esta especie se ve favorecida por el clima más húmedo y los suelos silíceos, que retienen más agua y donde por su carácter arenoso les resulta más fácil excavar sus refugios. Por esta razón, a pesar de ser una de las especies ibéricas de anuro más abundantes, regionalmente puede ser una especie muy escasa. 

 

En la Comunidad Valenciana es una especie rara y en regresión, por lo que su estatus de conservación debería probablemente ser revisado. Sin embargo, es una especie aparentemente muy resiliente, apareciendo de nuevo en localidades donde se creía extinto incluso tras varios años de sequía. Goza de algunos núcleos poblacionales en el interior de las provincias de Valencia y Castellón, en el sur de Alicante, y en zonas arenosas costeras que se hayan librado de la presión urbanística. Se sabe que muchas son las poblaciones históricas que, o bien se han extinguido en las últimas décadas, o bien el esfuerzo de muestreo ha sido insuficiente para detectar las precarias poblaciones que aún sobreviven.

 

En cualquier caso, debido a sus hábitos cavadores, suele aparecer asociado a sustratos blandos tales como dunas costeras, estepas cerealistas con labrantío y barbechos, o zonas más montañosas con afloramientos arenosos. Coloniza una gran variedad de hábitats acuáticos diferentes, incluyendo malladas o lagunas costeras interdunares, que pueden ser permanentes o temporales, pero con una fuerte influencia del spray marino; lagunas someras interiores de gran superficie o incluso balsas artificiales de caza en entornos forestales o de matorral. Es una especie que se ve favorecida por la naturalización de antiguas canteras de areniscas y yesos en charcas, siempre que existan poblaciones cercanas que puedan colonizar el nuevo hábitat.

 

Como muchas otras especies de anfibios, el sapo de espuelas es sensible a muchas amenazas. La más importante es la destrucción o alteración de sus hábitats naturales. Probablemente esta especie ocupara buena parte de las dunas costeras de la Comunidad Valenciana, reproduciéndose en las lagunas interdunares que se forman. Debido a la intensa urbanización, el sapo de espuelas debió de extinguirse en multitud de localidades. Además de esta destrucción del hábitat, los sapos de espuelas se ven muy amenazados por la introducción de especies exóticas invasoras, como el cangrejo rojo americano, así como por los atropellos. Sin embargo, una grave amenaza que pueden sufrir las escasas poblaciones valencianas es el gran aislamiento entre ellas. Esto lleva no solo a problemas de endogamia, sino a una mayor probabilidad de extinción a nivel regional.

 

 

         Hábitat. L'Horta Sud (Valencia)

Hábitat. Requena-Utiel (Valencia).


 

Información complementaria

 

Como brevemente se ha comentado, esta especie es capaz de reproducirse masivamente si las condiciones de lluvia son adecuadas, por lo que puede ser extremadamente abundante en algunas regiones y años. Estas explosiones poblacionales no se han documentado sin embargo para las poblaciones valencianas, más escasas. En dehesas del oeste ibérico de terreno arenoso y abundantes charcas ganaderas es el anfibio más común, con densidades de larvas enormes que forman auténticos bancos en charcas y lagunas. Experimentos de bioacústica han determinado que es el sonido de las gotas de lluvia al impactar contra el suelo, y no la propia humedad, lo que induce a los sapos enterrados a entrar en actividad.

 

Actualmente se reconocen otras tres especies del género Pelobates, además del sapo de espuelas occidental (Pelobates cultripes). Pelobates varaldii se distribuye por el norte de Marruecos, Pelobates syriacus por los Balcanes y Oriente Medio y Pelobates fuscus se puede encontrar en el desde Alemania hasta Kazajistán. Esta especiación es fruto del aislamiento de poblaciones en diversos refugios glaciares: P. syriacus en los Balcanes, P. fuscus en valles fluviales centroeuropeos y P. cultripes/varaldii en la Península Ibérica y norte de Marruecos (que estaban conectados). Una vez que se abrió el estrecho de Gibraltar, las poblaciones ibéricas y marroquíes divergieron en dos especies vicariantes.

 

La familia Pelobatidae presenta convergencias evolutivas con la familia Scaphiopodidae, los sapos de espuelas americanos de los géneros Scaphiopus y Spea. Como los sapos de espuelas ibéricos, están adaptados a la cría en puntos de agua temporales (aunque los americanos sobreviven en puntos con hidroperiodos más cortos). También presentan una espuela o tubérculo metatarsiano queratinizado adaptado a la excavación.

 

                                              Adulto. Vega Baja del Segura (Alicante).

 

                                             Adulto. La Serranía (Valencia).

 

Para saber más:

 

- Vídeo divulgativo sobre la especie, por Javier Burgos (AHT).

- Ficha en Vertebrados Ibéricos.

- Ficha en Amphibia Web.

 

 

Por Ángel Gálvez Núñez