Sapillo pintojo ibérico / Granota pintada (Discoglossus galganoi)

 

Descripción

 

El sapillo pintojo  ibérico es un pequeño anuro perteneciente a la familia Alytidae, caracterizada por su lengua ancha y en forma de disco, no protráctil como la de otros anuros, de donde viene el nombre del género Discoglossus. Es un animal relativamente pequeño, pero de mayor tamaño que otros anuros como el sapo partero o el sapillo moteado, midiendo el adulto entre 4 y 8 cm. Su aspecto recuerda a primera vista a una rana común de coloración parda, pero es algo más robusto y de aspecto redondeado, con el hocico plano y puntiagudo. Otras diferencias que pueden ayudar a separarlo de las ranas comunes son su talla máxima menor, la piel del dorso con pequeñas verrugas en sentido paralelo a la línea cabeza-cuerpo, el tímpano no visible y que carece de los pliegues dorsolaterales característicos de las ranas verdes. La pupila presenta una forma romboidal ante una iluminación fuerte, siendo los ojos pequeños. 

 

La coloración de esta especie es muy característica, por presentar tres morfotipos o fases de coloración tradicionalmente reconocidos. El morfotipo manchado es el más común, estos ejemplares poseen un tono de fondo pardo o pardorrojizo, con numerosas manchas oscuras formando intrincados dibujos, en ocasiones de gran belleza y complejidad, lo que le ha valido su nombre en inglés de "rana pintada" (painted frog). El morfotipo rayado es también de gran belleza, y consiste en tres franjas de color dorado que recorren el cuerpo del animal, una dorsalmente y otras dos lateralmente, convergiendo en el morro. Por último, existe un poco frecuente morfotipo liso, que sin embargo se ha encontrado en algunos ejemplares valencianos. Éstos presentan únicamente la coloración de fondo con muy pocas manchas. En los tres morfotipos es frecuente la presencia de una mancha triangular en el morro, entre los ojos y la punta del hocico, de un color anaranjado, y que es también característica del género. También presentan casi siempre una línea oscura detrás del ojo. El vientre es pálido, tachonado de pequeños puntos blanquecinos.

 

Esta especie presenta dimorfismo sexual, es decir, hay diferencias morfológicas entre ambos sexos. Una característica única entre los anuros ibéricos es que el macho presenta un mayor tamaño que la hembra. El macho, además, quizá por su mayor actividad acuática durante el celo, presenta palmeaduras en sus pies posteriores, mientras que la hembra carece completamente de ellas. Las patas delanteras del macho son más robustas, adaptadas para el amplexo. Durante el celo, el macho presenta pequeñas papilas de color negruzco por sus partes inferiores, especialmente bajo la garganta, así como una callosidades también negras en sus dos dedos interiores de la mano, que son de forma redondeada.

 

               Macho de morfo manchado. Arribes del Duero (Salamanca).

                      Morfotipo rayado. Municipio de Madrid (Madrid).


 

Ecología

 

El sapillo pintojo es una especie muy discreta, cuya observación es difícil, por lo que no se conocen muchos detalles acerca de su biología. Su actividad es predominantemente nocturna, si bien en ocasiones pueden observarse ejemplares metamórficos durante el día. Fuera de su periodo de actividad, permanecen ocultos bajo piedras, enterrados en el barro o, lo más frecuente, escondidos entre la densa vegetación herbácea o las raíces de matorrales y árboles cercanos a los medios acuáticos donde habitan. Es una especie bastante acuática, el anuro más acuático de la fauna valenciana tras la rana común. Cuando están activos se les encuentra típicamente en aguas poco profundas, generalmente donde el sapillo hace pie. Frecuentemente se observan en los claros de la vegetación herbácea verde y encharcada, o en orillas de pequeños regatos con barro. Su alimentación consta desde pequeños invertebrados a grandes lombrices, a los que atrapan con sus mandíbulas, ya que como se ha dicho carece de lengua protráctil. Se trata de una especie esquiva, que ante la presencia de un depredador o del hombre, se oculta rápidamente entre la vegetación o en el barro del fondo, pasando muchas veces desapercibido.

 

El periodo reproductor es bastante temprano, y puede empezar ya a finales del invierno, alargándose durante la primavera en función de los periodos de lluvia, pudiendo presentar un segundo celo en otoño si las condiciones son adecuadas. Los machos emiten un canto muy débil y metálico desde los medios acuáticos adecuados, que es apenas audible para el hombre en el campo. El amplexo es inguinal, es decir, el macho agarra a la hembra por la cintura. La puesta de esta especie consiste en una película de huevos separados unos de otros y adheridos al sustrato o a la vegetación. Las larvas son bentónicas y poco activas, permaneciendo muchas veces ocultas entre el barro del fondo mientras comen algas y detritus. El desarrollo larvario es muy rápido, al habitar medios muchas veces temporales, y se completa en poco más de un mes.

 

Hembra adulta. Rincón de Ademuz (Valencia)

 Metamórfico de morfotipo rayado. Rincón de Ademuz (Valencia) 

 


                                          Larvas recién eclosionadas. Rincón de Ademuz (Valencia)

 

Distribución, hábitat y amenazas

 

El género Discoglossus es endémico del oeste del Mediterráneo. El sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi) es un endemismo de la Península Ibérica, que puede encontrarse en la mayor parte de la misma, siendo más frecuente en la mitad occidental, atlántica, mientras que en el oriente peninsular es una especie escasa y ha sufrido una gran rarefacción en muchas regiones, como Aragón o La Rioja. En la Comunidad Valenciana se trata posiblemente del anfibio, si no el herpeto, más raro y amenazado del territorio. Apenas se conocen una decena de localidades donde alguna vez se ha citado la especie, todas ellas en las comarcas valencianas de Requena-Utiel y el Rincón de Ademuz. En el caso de Requena-Utiel, las últimas citas son de hace prácticamente dos décadas, no habiendo sido encontrada la especie posteriormente pese a realizarse prospecciones específicas. En el caso del Rincón de Ademuz, las citas son más recientes, pero en la mayor parte de los puntos también hace más de una década desde la última vez que se vio un sapillo pintojo, existiendo citas recientes únicamente en una localidad que presenta un estado muy vulnerable de conservación. Existen citas en comunidades vecinas muy cerca de otras comarcas, como La Serranía (Valencia), Alto Palancia (Castellón) o Alto Vinalopó (Alicante), donde sin embargo nunca se le ha citado.

 

El hábitat del sapillo pintojo puede ser bastante variado en su área de distribución ibérica, pero requiere siempre la presencia de aguas poco profundas con un sustrato blando o fangoso donde pueda enterrarse, así como de abundante vegetación herbácea o raíces donde se pueda ocultar. Esta especie selecciona microhábitats que no ocupa ningún otro anfibio valenciano, evitando así la competencia con especies competitivamente superiores, como la rana común. Se le puede encontrar en medios acuáticos de muy poca entidad, como pequeños encharcamientos asociados a manantiales y fuentes, el que parece su hábitat más habitual en territorio valenciano. Ocupa también orillas someras de lagunas, arroyos y charcas, barrancos estacionales, regatos y en general cualquier medio que le ofrezca las condiciones de aguas someras y fangosas con suficiente cobertura vegetal. Para la reproducción, prefiere también aguas con ligera corriente a las totalmente estancadas. Pese a seleccionar medios poco profundos, no le gustan las aguas excesivamente temporales, como podría ser el caso de las utilizadas por el sapo corredor.

 

Su necesidad de un hábitat escaso en el contexto valenciano, como son aguas someras y semipermanentes con vegetación herbácea, ya podría considerarse un importante factor de vulnerabilidad para este sapillo. Además, las poblaciones valencianas constituyen el límite de distribución oriental de la especie. La escasez de citas podría también deberse al carácter esquivo de este anuro, y es posible que realmente sea más abundante y esté más extendido de lo que parece. Sin embargo, muchas de sus poblaciones históricas parecen haber desaparecido, y si bien en alguna de ellas han podido ocurrir procesos de degradación o destrucción de sus microhábitats, otras continúan presentando condiciones óptimas para el sapillo y sin embargo no se le ha vuelto a ver desde hace años. La posible incidencia de una enfermedad infecciosa, como la quitridiomicosis o ranavirosis, no puede descartarse, aún careciendo de pruebas de que ello haya podido ocurrirles a los sapillos pintojos valencianos. Como en otros anfibios, son amenazas potenciales las transformaciones del medio, como el abandono y colmatamiento de fuentes, el sobrecrecimiento de la vegetación, los pesticidas o los atropellos en carretera.

 

Esta especie está considerada como "Vulnerable" por el catálogo valenciano de especies amenazadas de fauna. Sin embargo, y a pesar de su delicada situación, no se han tomado medidas de conservación serias, como puede ser un plan de cría en cautividad y reintroducciones como en el caso de otros herpetos. Se han realizado mejoras puntuales de sus hábitats y traslocaciones de ejemplares metamórficos desde las poblaciones del Rincón de Ademuz a las de la comarca de Requena-Utiel. Pese a todo, la situación de la especie es crítica, y corre un serio peligro de extinguirse en la Comunidad Valenciana si no se toman medidas urgentes para su estudio y recuperación.

 

              Hábitat. Rincón de Ademuz (Valencia)

Hábitat. Rincón de Ademuz (Valencia). 


 Pareja de adultos. Rincón de Ademuz (Valencia). Último avistamiento de la especie en la Comunidad Valenciana (2019).

 

Información complementaria

 

El sapillo pintojo ibérico presenta dos subespecies, la nominal D. galganoi galganoi ocupa el oeste de su distribución, mientras que la subespecie D. galganoi jeanneae ocupa el oriente y es la presente en territorio valenciano. Estas dos formas son morfológicamente idénticas, pero sin embargo llevan separadas como linajes independientes unos 6Ma, desde el Mioceno. En origen, D. jeanneae se describió como una especie propia, sin embargo investigaciones posteriores han descubierto que existe un importante flujo de genes entre ambos linajes en sus zonas de contacto, por lo que hoy en día se les considera subespecies. Existe otra especie de sapillo pintojo en la península, D. pictus, especie norteafricana introducida en el norte de Cataluña y en rápida expansión, llegando hasta la zona de Barcelona. 

 

Como hemos mencionado, el sapillo pintojo ibérico es una especie muy esquiva, siendo necesarias muchas veces repetidas visitas a una misma localidad para confirmar su presencia. Ejemplo extremo de ello es el caso de su pariente oriental, el sapillo pintojo palestino (Latonia nigriventer). Esta especie se describió en una serie de humedales al norte de Israel a mediados del s.XX, a partir de tres ejemplares. A lo largo del siglo, sucesivas prospecciones no lograron hallar ningún ejemplar más, y la especie acabó dándose por extinta. Sin embargo, en 2011 se encontró una población sana y viable a muy poca distancia del lugar del descubrimiento original.

 

Como en el caso de la esquiva Latonia, son necesarias prospecciones a fondo y dedicadas en las comarcas de presencia potencial del sapillo pintojo ibérico en la Comunidad Valenciana. Estas prospecciones permitirían encontrar nuevos puntos de cría, identificar amenazas, y proporcionar por tanto un conocimiento fundamental para preservar a la especie más amenazada de toda la herpetofauna valenciana.

 

                                              Juvenil de morfotipo liso. Rincón de Ademuz (Valencia).

 

                                             Macho en celo de morfotipo liso. Rincón de Ademuz (Valencia).

 

                                             Macho en celo. Rincón de Ademuz (Valencia).

 

Por Luis Albero Martinez

 

Se agradece a Vicent Sancho Alcayde la cesión de varias de las fotografías que ilustran esta ficha